Las alarmas antiaéreas sonaron nuevamente en Tel Aviv y el centro de Israel, obligando a la población a resguardarse en búnkers y zonas seguras identificadas, en la segunda alerta del día tras un bombardeo de misiles interceptado por las fuerzas de defensa israelíes.
Este ataque se produce en un contexto de tensión extrema en Medio Oriente, con alertas que se han vuelto moneda corriente desde el sábado por el conflicto con Irán, repercutiendo en varios países de la región.
La página de alertas rojas muestra gran parte del mapa teñido de rojo, indicando zonas activas bajo amenaza constante.