Cuatro delincuentes jóvenes y atléticos treparon las rejas frontales de una casa en Ramos Mejía alrededor de la 1:30 de la mañana, registrándose todo en cámaras de seguridad en tiempo real.
Los dueños, Joel y su esposa, escucharon ruidos extraños desde su habitación, vieron a los intrusos en las cámaras intentando pasar al patio trasero y techo, prendieron luces y gritaron para amedrentarlos fingiendo tener un arma, lo que hizo huir a los ladrones.
Los delincuentes se tiraron desde una altura de dos metros y medio del techo a la vereda, uno cayendo con fuerza y cojeando, antes de huir en auto; la policía llegó minutos después y tomó los videos.
Joel contó en vivo su terror inicial y cómo la sociedad obliga a vivir encerrados con rejas y cámaras, mientras la cronista Paula Wilberger reportó que es una modalidad recurrente en la zona con otros hechos similares grabados.
Los vecinos pagan cámaras propias y usan frazadas o alambres para trepar sin lastimarse, destacando que "es ellos o nosotros" en esta realidad de inseguridad.