Una banda organizada robó un local de ropa en el centro de Ramos Mejía sobre la calle Bolívar al 200, llevándose toda la mercadería nueva de invierno. Los delincuentes cortaron los candados de la reja a las 5 de la madrugada y simularon ser borrachos para distraer.
Posteriormente, un hombre y una mujer se hicieron pasar por enamorados para ingresar al comercio y saquearlo por completo. Las víctimas contaron que habían recibido la nueva temporada y que los ladrones actuaron con inteligencia previa, sabiendo del ingreso de stock fresco.
Los criminales quedaron grabados por cámaras de seguridad que muestran sus rostros claramente, pero no sonó ninguna alarma durante el robo. La policía investiga el hecho ocurrido en pleno centro comercial.