Maizam Ahlaki, iraní radicado en Qom, afirma que los ataques de Estados Unidos e Israel han galvanizado el apoyo popular al régimen islámico en Irán en lugar de debilitarlo. Explica que el asesinato del líder religioso Qasem Soleimani y otros dirigentes no ha provocado rechazo al gobierno, sino manifestaciones masivas a favor de la República Islámica y pedidos de venganza en las calles durante seis noches consecutivas.
Ahlaki niega que Irán tenga armas nucleares, defiende las normas culturales islámicas sobre sexualidad y mujeres, y destaca la experiencia militar iraní tras ocho años de guerra con Irak bajo Saddam Hussein. Describe un país normal sin bunkers masivos ni alarmas generalizadas, ya que los ataques aéreos son rápidos, y enfatiza la capacidad de defensa terrestre del ejército iraní.
El invitado asegura que Argentina no es vista como enemiga por Irán, pese al gobierno actual, gracias al amor por Maradona y Messi, y recuerda el apoyo histórico iraní en Malvinas. Menciona que Luis D'Elía, piquetero argentino que homenajeó la embajada iraní por Soleimani, es poco conocido en Irán.
Las protestas opositoras previas fueron mínimas comparadas con el apoyo actual, incluso mujeres sin velo lloran por el líder asesinado. Ahlaki critica el error de EE.UU. al no entender la resistencia iraní: problemas económicos no impiden unidad ante ataques externos, como en la guerra de 12 días.
Panelistas debaten si las manifestaciones reflejan apoyo genuino o temor a represalias, comparando con grietas políticas en Argentina, pero Ahlaki insiste en que las imágenes muestran mayoría unida contra el enemigo exterior.