Kiana Malek, iraní exiliada en Uruguay opuesta al régimen de Khamenei, apoya la intervención de Estados Unidos e Israel porque el pueblo iraní lleva 47 años bajo dictadura que reprime protestas con balas y ejecuciones, sin poder derrocarla solo.
Malek explica que emigró por falta de oportunidades, especialmente para mujeres, y tiene familia en Irán donde el día a día es de aislamiento y peligro; destaca manifestaciones globales en Múnich, Toronto y Los Ángeles contra el régimen que mató a 40.000 personas en dos días.
Critica al régimen por usar civiles como escudos humanos en escuelas y hospitales, financiar terroristas y atacar civiles en 11 países árabes; rechaza la bomba nuclear iraní y pide separar política del islamismo para recuperar un Irán no musulmán radical.
Elige Uruguay por su distancia y normalidad para integrarse; panelistas señalan que medios llaman "guerra EEUU-Israel-Irán" pero es contra el régimen, no el pueblo que busca democracia vía Trump si es necesario.