Virginia Luca, una argentina varada en Sharjah a 20 kilómetros de Dubái, relató en vivo cómo quedó atrapada por el cierre del espacio aéreo tras el inicio del conflicto el 28 de febrero. Su vuelo despegó a las 9:40 pero regresó después de una hora y media cuando se dispararon los primeros misiles.
El grupo esperó 40 minutos para aterrizar y 12 horas en migraciones, ya que no los consideraron pasajeros en tránsito. Intentaron comunicarse con la Embajada Argentina, inclusive asistiendo a un meet virtual programado, pero no recibieron alertas previas de gobiernos como el argentino, turco, catarí, israelí, estadounidense, italiano o chino pese a las advertencias emitidas.
Luca aclaró que llegaron el 26 de febrero de vacaciones y no estaban al tanto de riesgos inminentes. Se alojan en un hotel cerca del aeropuerto en el centro del emirato, esperando novedades sin asistencia concreta hasta el momento del corte de la conexión.