Adriana Aguirre descartó la autenticidad de las escenas románticas en Gran Hermano, afirmando que detecta inmediatamente la actuación gracias a su experiencia como actriz con extensos estudios.
Aguirre criticó secuencias como llantos o encuentros bajo la manta, declarando que no le convencen y que no forman parte de su estilo. Reconoció que el conflicto y la confusión son esenciales en un reality, pero menospreció el dramatismo excesivo.
Destacó a Brian Sarmiento como genial para generar confusión y desestabilizar la casa, sugiriendo la entrada de otro personaje para enamorar a André y hacer más creíble la novela. Mencionó la admiración de un ex por Andrea del Boca y criticó tibieza de participantes como Eduardo Carrera.
La vedette defendió previamente a su gremio contra los menosprecios de Del Boca en el programa, proponiendo un debate cara a cara.