Andrea del Boca enfrenta conflictos en la casa de Gran Hermano, como la pelea con Brian Sarmiento por echar comino en la comida, ya que a él le cae mal, y los panelistas creen que lo hace adrede porque es mala dentro del reality.
La actriz se posiciona estratégicamente en la cocina para controlar toda la casa: ve el comedor, living, patio, ingresos a cuartos y hasta el televisor, demostrando que ingresó con un guión premeditado y hasta se mandó a hacer su propio delantal de Gran Hermano para reforzar su rol de cocinera dominante.
Panelistas revelan anécdotas pasadas como el odio reavivado por Juan Pablo Fioravanti al recordar promesas rotas a Moria Casán, testimonios de una productora sobre la madre tiránica de Andrea en La Mamá del Año que le cambiaba zapatos y la vestía, y más críticas de Ani Ventura por ego y violencia sofisticada.
Andrea mostró su plan en un video de casting de julio del año pasado, donde con una dupla anunciaba humor, intriga, sexo y que cocinaría para todos, mientras Graciela Alfano sueña con entrar y Pergolini la critica; solo Pablo Charri la defendió levemente.
Gran Hermano logra 11,4 puntos de rating contra Boca con 4,8 y Masterchef Celebrity con 12, destacando el impacto del ingreso de Andrea.