Adriana Aguirre defendió apasionadamente a las vedettes frente al menosprecio de Andrea del Boca en Gran Hermano, tildándola de esnob e ignorante por comparar sus pleitos con los de actrices de segunda. Desde su gimnasio Well Club, Aguirre resaltó su trayectoria con 17 películas, estudios con Guillermo Battaglia y Nora Cuyén, y enfatizó que las vedettes representan empoderamiento real en revistas teatrales.
Aguirre elogió la generosidad de Moria Casán pese a conflictos pasados resueltos tras charla sincera, donde Badalá intervino para pagar deudas. Recordó anécdotas como la primera Guerra de las Vedettes y aceptó el desafío del conductor para enfrentar a Del Boca en un mano a mano televisivo, como en el programa de Mirtha Legrand, porque no tiene nada que esconder ni procesos judiciales.
Calificó la entrada de Del Boca a Gran Hermano como un operativo lavandina para limpiar su imagen por causas en casación, advirtiendo que no es el camino correcto y que se caerá la careta. Destacó a Yanina Latorre como combativa y auténtica, mientras acusa a Del Boca de actuar con guion, prediciendo que ganará el más hábil y no las favoritas.
El programa mostró un clip del altercado de Del Boca con Brian Sarmiento, quien dormía en su cama prestada; ella reaccionó escandalizada por encontrar un hombre allí, generando roces que Sarmiento usa junto a Latorre contra Del Boca. Aguirre reiteró que Brian es peligroso en el juego.