Donald Trump calificó las fuerzas armadas de Estados Unidos como un 15 sobre 10 en el conflicto, destacando que retrasaron el desarrollo nuclear iraní mediante la Operación Martillo de Medianoche con bombas antibúnker.
Trump advirtió que todo líder que aspire en Irán termina muerto, en alusión a la sucesión de Ali Jamenei por su segundo hijo, descartando opositores externos como Reza Pahlavi y prefiriendo figura interna.
Benjamin Netanyahu instó públicamente a los iraníes a tomar control de su gobierno ante posible caída del régimen ayatolá, con incentivos de EE.UU. a la población.
Alusión a muerte de posibles sucesores por ataques israelíes y estadounidenses.