La escalada en Medio Oriente continúa con más muertes, ataques y expansión a nuevos países, extendiéndose la guerra más allá de las 4 o 5 semanas anunciadas por el presidente de Estados Unidos Donald Trump.
Irán extendió sus ataques contra bases estadounidenses e infraestructura energética en Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Jordania, Kuwait y Omán, generando caos mundial y subas en combustibles. La estrategia busca desestabilizar la región y afectar economías como la de Estados Unidos.
Pedro Sánchez criticó duramente a Trump por usar la guerra para ocultar fracasos y llenar bolsillos de unos pocos, recordando el apoyo español a Irak y la oposición al aumento de gasto en OTAN.
Trump se mostró optimista, afirmando que Estados Unidos gana con su ejército superior, critica el acuerdo nuclear de Obama con Irán y señala que líderes iraníes mueren rápidamente.
Países regionales temen desestabilización pese a tensiones con Irán, como entre Arabia Saudita e Irán, y buscan cambio de régimen.