Pedro Sánchez, presidente de España, declaró que su gobierno se opone firmemente a la guerra, manteniendo la misma posición que en Ucrania y Gaza. Insistió en no quebrar el derecho internacional, rechazar resolver problemas con bombas y evitar errores del pasado, resumiendo su postura en "no a la guerra".
Los panelistas del programa lo tildaron de "cínico y asqueroso", pusilánime y mala persona, criticando su hipocresía por ignorar el derecho internacional en el ataque de Hamás del 7 de octubre. Señalaron que España negó el uso de la base de Morón a la Fuerza Aérea estadounidense y que Trump amenaza con embargar vino, aceitunas y aceite de oliva españoles, afirmando que Estados Unidos produce todo localmente.
En el Reino Unido, Keir Starmer rindió pleitesía a autoridades musulmanas al final del Ramadán, negando involucramiento en la ofensiva y apoyando a Gaza, mientras su gobierno laborista gasta menos en defensa. En contraste, Francia despachó el portaaviones nuclear Charles de Gaulle con 35 aviones Rafale hacia Chipre, mostrando un enfoque agresivo contra Irán.
Esto se enmarca en el contexto previo de la vicecanciller israelí Yael Ashkel celebrando la alianza con kurdos contra el régimen iraní, ataques de Shaldaq a la Guardia Revolucionaria, y la decisión de Trump de exterminar al régimen, con apoyo de EE.UU. e Israel.