Marco Rubio y Lindsey Graham, senador republicano y secretario de Estado de Estados Unidos, defendieron en el Capitolio la ofensiva militar contra Irán para impedir el desarrollo de armas nucleares, debilitar misiles y apoyo a grupos aliados.
Las declaraciones ocurrieron antes de una sesión clasificada con legisladores sobre la campaña conjunta de Estados Unidos e Israel iniciada a finales de febrero. Mientras, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel instó a poner fin inmediato a la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán y Líbano, condenando asesinatos políticos y ataques que matan niños.
Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, también rechazó la guerra y pidió diálogo diplomático. En contraste, Emmanuel Macron de Francia cambió su postura, respaldando a Donald Trump y enviando el portaviones nuclear Charles de Gaulle a la zona para apoyar aliados como Emiratos Árabes Unidos y enfrentar el régimen islámico de Irán.
La OTAN, fundada en 1949 contra la Unión Soviética, ahora se enfoca en Rusia, pero su secretario general Mark Rutte respaldó plenamente la guerra de Estados Unidos contra Irán, con mayoría de países europeos alineados, incluyendo Francia.
El conductor introduce al periodista Gustavo Mura de Canal 26 para analizar si es creíble que Estados Unidos e Israel ganen la guerra, dado los objetivos destruidos en Irán.