El predicador completó la tercera enseñanza de la Santa Cena: no traicionar al Señor como Judas, quien oyó mensajes, vio milagros y fue discípulo pero se volvió atrás por apostasía.
Jesús se conmovió en espíritu al anunciar la traición, mostrando la tristeza de Dios ante quienes abandonan la fe por enojos, rayaduras con líderes o hermanos, pierden fuerza y terminan peor que antes.
El pastor compartió anécdotas personales de rebeldes que se desacomodaron años después, pese a promesas, y enfatizó que en la congregación actual nadie parece Judas, pero el diablo tienta con argumentos que carcomen la fe.
La Santa Cena recuerda que Dios dice: el que piensa estar firme, mire que no caiga; no retrocedas, no anides negatividad, toma determinación de no ser Judas, porque muchos alababan en la iglesia y luego critican afuera.
Exhortó a reconocer en videos críticos a ex cristianos apartados que atacan con saña a hombres de Dios que él ama y conoce.