En contexto de tensión por la negativa de España a ceder bases a Estados Unidos, el presidente Pedro Sánchez defendió la posición consistente del gobierno español.
Sánchez equiparó la postura a la mantenida en Ucrania y Gaza: "no a la quiebra del derecho internacional" que protege a civiles, "no a resolver problemas con bombas" y "no a repetir errores del pasado".
Resumió en cuatro palabras: "la posición del Gobierno de España se resume en 'no a la guerra'".