En una fábrica, las talitas se preparan incorporando cintitas a la amasadora con aceite y harina, luego volcadas en un carro hacia la tolva para laminado.
Un sistema de rodillos reduce el espesor de la masa, seguida de troquelado longitudinal y transversal para formar las talitas clásicas, que ingresan al horno por 10 minutos con temperaturas variables.
Tras enfriarse, se envasan automáticamente con papel de bobina, sellado por calor, pasando por detector de metales antes de empaquetarse en cajas para entrega.
El producto, presente en desayunos y meriendas, cuesta entre 1.250 y 1.900 pesos según el supermercado; los productores destacan el orgullo de elaborarlo.