Las Bandanas profundizan en su entrevista con Moria Casán sobre los efectos de la fama, revelando momentos de soledad extrema tras los shows, como volver al apartamento con el griterío en la cabeza, dificultad para dormir y llantos por la bajada de adrenalina.
Las integrantes Lourdes, Lisa y otras confiesan que las peleas internas fueron beneficiosas para crecer, depurar lo viejo y trascender, permitiéndoles cantar genuinamente y mirarse a los ojos en el escenario después de años juntas, más que vida propia.
Explican el caos que generó un nuevo orden, tomando control total de su show épico en el Gran Rex este viernes y sábado, hecho por ellas mismas tras rechazar productoras y managers, demostrando lo aprendido en 25 años.
Detallan carreras solistas necesarias para aire fresco, extrañando el grupo como hábitat, y la reconciliación en 2016 con Gustavo y Ajo tras explicar presiones, mosca de verano y malentendidos, cuando eran chicas para manejar tanto.