La Policía de la Ciudad persiguió por más de 20 cuadras a los trabajadores de FATE y piqueteros, desde la Avenida Leandro N. Alem frente al Ministerio de Trabajo hasta la estación Retiro y hacia el Barrio 31, tras desalojarlos con gases lacrimógenos, pimienta y camiones hidrantes por cortar el tránsito apenas 10 minutos. Eduardo Bellivoni, líder del Polo Obrero, quedó tendido en la vereda descompensado por los gases y fue detenido por tres policías, mientras otros manifestantes corrían desorientados entre autos y turistas en pleno mediodía porteño.
Los reporteros en vivo corrieron junto a los manifestantes, mostrando corridas intensas en Plaza San Martín y avenidas, con efectivos motorizados y de infantería avanzando en formación de "caza". Se prendieron los aspersores de la plaza, mojando a granaderos y manifestantes, mientras turistas japoneses en un bus observaban atónitos la escena caótica frente a la Fuerza Aérea que realizaba un acto.
Tres policías resultaron heridos con cortes en la cabeza y piedrazos en la cara, siendo atendidos en el lugar, según confirmaron los cronistas. Los piqueteros denunciaron una "brutal represión" del gobierno de Javier Milei y la Policía de la Ciudad para encubrir el cierre de la planta FATE con mil despidos, invocando el protocolo antipiquetes declarado inconstitucional por el juez Martín Cosi.
Franco Capone, de la posta de salud del Hospital Argerich, relató haber atendido heridos por balas de goma, gas pimienta y golpes con escudos a jubilados y trabajadores que defendían sus puestos desde los techos. Los manifestantes gritaron que no cortaban calles en la plaza y exigían la reapertura de la fábrica para evitar que 920 familias queden en la calle.
La cobertura en vivo mostró a los manifestantes acorralados, separándose y perdiendo mochilas, mientras la policía cumplía la orden de dispersión total sin permitir siquiera leer un documento en el Ministerio.