Miguel Ángel Pichetto visitó a Cristina Fernández de Kirchner en prisión tras 10 años sin verse, destacando la necesidad de gestos humanos hacia presos enfermos y proponiendo un Frente Nacional similar al de Lula contra Bolsonaro.
Pichetto criticó el intervencionismo estatal como "paparruchada fracasada" y abogó por un programa capitalista productivo con partidos democráticos del centro nacional, adaptándose a cambios electorales hacia 2027.
El panel contrastó las duras condiciones de detención de Cristina, con tobillera y visitas limitadas, frente a genocidas condenados que gozan de privilegios como spa y fiestas en Campo de Mayo, denunciando persecución judicial y del gobierno.
Se resaltó el rol histórico de Pichetto contra el desafuero de Cristina y su defensa en Senado, interpretando la reunión como búsqueda de unidad peronista amplia, con Cristina un paso adelante en reformas laborales y diálogos con figuras como Melconian.
Debate sobre Estado presente en modelos productivistas globales, cuestionando la estética discursiva de Pichetto para captar electorado cambiado.