La guerra declarada por Israel y Estados Unidos contra Irán impacta ya la economía argentina, paralizando exportaciones clave como la yerba mate y elevando precios del petróleo, mientras caen acciones globales en un contexto de tensión mundial.
Pocos gobiernos se oponen a Donald Trump, que busca imponer su voluntad como emperador mundial, pero Pedro Sánchez, presidente español, mantiene una postura digna rechazando prestar bases militares para la escalada bélica y defendiendo la soberanía de España.
Sánchez repudia el régimen iraní por reprimir a sus ciudadanos pero insiste en soluciones diplomáticas, no violencia, criticando el seguidismo ciego y destacando la fortaleza económica e institucional de España en su mejor momento en 20 años con boom de empleos y estado de bienestar.
La vicepresidenta Yolanda Díaz refuerza la posición del gobierno español como gobierno de la paz, derechos humanos y legalidad internacional, pese a presiones de Washington.