Pedro Sánchez negó a Estados Unidos el uso de bases aéreas conjuntas en España, como Torrejón y Morón, para operaciones contra Irán, en medio de ataques a bases estadounidenses en Oriente Medio.
La periodista Pilar Rahola calificó la decisión como absolutamente irresponsable, que arrastra a España a una situación tercermundista y desleal a pactos aliados, comparándola con alinearse a la Unión Soviética en la Guerra Fría y reviviendo antiamericanismo de los 80.
Rahola atribuye la postura a una radicalización ideológica de Sánchez, acercándose a posiciones de Podemos, y a un telón para ocultar miserias internas: falta de presupuestos, causas judiciales, problemas infraestructurales y disputas con Netanyahu, además de lazos con Venezuela vía Zapatero.