Donald Trump recibe hoy los cuerpos de seis soldados estadounidenses caídos en la guerra contra Irán, mientras la corresponsal Andrea Eidman detalla el impacto en Estados Unidos con preocupaciones económicas por escasez de petróleo que elevaría precios de transporte y comida.
La población estadounidense experimenta miedo psicológico y mayor seguridad policial en calles y sinagogas durante fiestas como Purim, ante temor de células terroristas dormidas similares al 11 de septiembre o atentados en Argentina y el Museo del Holocausto.
Estados Unidos hundió un barco iraní con casi 200 tripulantes muertos para imponer seguridad nacional contra regímenes terroristas, en paralelo a negaciones de ataques a civiles como escuelas cerca de sitios nucleares iraníes, comparado con tácticas de Hamas en hospitales.
Pete Hexet y Karoli Levitt defienden los ataques afirmando que Irán está debilitado sin opciones diplomáticas, y no iza bandera blanca.