Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, resume su postura en cuatro palabras: no a la guerra, respondiendo a las amenazas de Donald Trump de cortar relaciones comerciales por negarse España a ceder bases militares.
España mantiene la misma posición que en Ucrania o Gaza, rechazando la quiebra del derecho internacional y resolver conflictos con bombas.
Esto genera fricción con otros líderes europeos, y las amenazas de Trump no son subestimables, afectando la diplomacia bilateral.
Recordaron que España se negó previamente a incrementar su aporte al presupuesto de la OTAN.