Los padres de Martín, Mari y Miguel, participan en vivo en el programa y describen a su hijo como amoroso, colaborador, observador y buen compañero dentro de Gran Hermano, pero lo ven distante y pensativo, pidiendo que active más su carácter para dejar de ser tratado como "planta".
Miguel coincide y urge a Martín a apretar el acelerador, mostrar su esencia verdadera y sacar el carácter que aún no emergió pese al tiempo transcurrido; creen que explotará ante una injusticia, como ser nominado por planta.
Comparten consejos dados a Martín, como plantarse ante Andrea cuando lo trató mal por un tema de verduras, elogian a Manuel como buena persona y comentan su inclinación hacia el grupo de Janina, destacando su educación.
Hablan emotivamente de la pérdida de su hija hace tres años, comparándola con la historia triste que Andrea contó, y cómo Martín la tiene presente, transformando el dolor con apoyo familiar.
Revelan chimentos sobre la vecina de Martín, con quien comparte la tenencia de un perro y amistad cercana que incluye dormir alternadamente en sus casas, aclarando que son solo buenos amigos; Miguel compara con su ex amiga Cristina Boiani y dejan detalles para otro día.