Andrea del Boca continúa en el centro de la atención en Gran Hermano, donde muestra su llanto como marca registrada, hablando al almohadón con fotos de su hija Daniela y su perrito, o sola ante las cámaras en su habitación, generando dudas si actúa o juega de verdad recordando su infancia dirigida por su padre.
En la casa, pierde poder en la cocina ante Brian, influida por un supuesto topo de producción que le pasa tips, y corren rumores de que no se quedará mucho tiempo. Su pasado y presente salen a la luz, incluyendo la causa judicial por "mamá corazón" de la que fue absuelta por el Tribunal Oral Federal Nº 7 en fallo unánime, pero apelada por la fiscal.
Su abogado Juan Pablo Fiori Velo explicó que entró a Gran Hermano para un impacto disruptivo, llegar a nuevas generaciones más allá de novelas, renovar su imagen y tener gran exposición, independiente de la causa que sigue su curso normal. La apelación de la fiscal Fabiana es lógica y esperada, ya que fue absuelta tras pruebas y testigos.
Panelistas destacan su astucia como actriz dramática y cuestionan su permanencia en un reality en llamas.