Panelistas debaten la guerra en Medio Oriente con ataques coordinados de Hezbollah e Irán contra Tel Aviv, donde sirenas suenan constantemente y la gente corre a refugios ante lanzamientos sorpresa. Israel responde bombardeando el sur del Líbano y el bastión de Hezbollah en Beirut, mientras un ministro iraní, Ali Larijani, acusa a Trump de arrastrar a Estados Unidos a una guerra injusta por Netanyahu, exagerando cifras de 500 soldados estadounidenses muertos en cinco días, desmentidas por fuentes oficiales.
Desde Tel Aviv, el corresponsal Mariano Grondona reporta libertad total de información, rechaza como fake news las bajas masivas en bases de EE.UU. en Qatar, Emiratos, Bahréin y Chipre, y destaca la preparación de las defensas ante ataques preventivos. Muestran un buque incendiado y especulan si será el nuevo Vietnam o Irak, pero Trump estima cuatro semanas mínimo sin tropas terrestres para evitar errores pasados.
Discuten el riesgo terrorista global del islam yihadista, citando millones de musulmanes en Europa (España 2,5 millones, Francia 6 millones), atentados como las Torres Gemelas, células en triple frontera argentina, Venezuela, Brasil, Bolivia y Chuí. Israel se presenta como experto en contraterrorismo, consciente de amenazas pese a financiación de Qatar, Hermanos Musulmanes e Irán a ONG y políticos como Pablo Iglesias de Podemos en España, que niega bases a EE.UU.
En Tel Aviv reina tensa calma con escuelas cerradas hasta fin de Shabbat, evaluando hora a hora el retorno a normalidad ante sirenas impredecibles. CENTCOM e Israel calculan mil ataques diarios a 20.000 objetivos iraníes, mermando misiles y lanzaderas para durar entre dos semanas y 20 días, coincidiendo con la proyección de Trump.
Alertan sobre perspectiva oriental del conflicto, con complicaciones en triple frontera y fronteras Brasil-Uruguay-Brasil, donde Brasil tiene mezquitas y células dormidas pese a gobierno favorable a inversiones.