En Israel suenan las alarmas en el norte, cerca de Líbano, por posibles drones de Hezbollah tras ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán. La población busca refugios mientras se interceptan misiles, en un contexto de escalada donde Irán dañó embajadas aliadas y el Estrecho de Hormuz queda paralizado, elevando precios del petróleo cerca de los 80 dólares el barril.
Javier Milei mantiene alineamiento absoluto con Estados Unidos e Israel, emitió comunicados de apoyo el sábado y se reunió con el embajador Peter Lamelas, quien estuvo junto al embajador israelí. Suspendió viaje a Israel del 21 de abril y planeaba ver a Donald Trump el viernes, compromiso que pende de un hilo, mientras Marco Rubio visitaría Argentina.
Imágenes estremecedoras muestran calles vacías en Tel Aviv por alarmas a las 2:42 de la madrugada, periodistas interrumpidos en vivo y ataques en Dubái sin refugios adecuados. Israel, acostumbrado, activa su domo de hierro, pero países vecinos sufren desprevenidos ante la capacidad de daño iraní pese a sus daños recibidos.
El conflicto genera pánico global: bolsas caen, mercados rojos en Argentina incluida, y Trump garantiza navegación en Hormuz con protección naval. Para Argentina, riesgo de suba en nafta complica la baja de inflación de Milei, aunque podría abrir chances exportadoras.