Estados Unidos informa que atacó aproximadamente 200 objetivos iraníes en las últimas 72 horas, incluyendo lanzadores de misiles balísticos enterrados y el equivalente iraní de un comando espacial, en el marco de la operación Furia Épica.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán lanzó un ataque combinado con drones y el misil balístico Kheibar Shekan contra Tel Aviv, liberando submuniciones en racimo sobre áreas urbanas, aunque no se reportan víctimas fatales hasta el momento. Este misil, operativo desde 2022, dispersa ojivas maniobrables prohibidas por convenciones internacionales que Irán e Israel no firmaron.
Israel mantiene evacuaciones en el sur de Beirut, bastión de la élite de Hezbollah, grupo terrorista aliado de Irán, mientras alarmas suenan sin parar en Jerusalén y el Líbano por ataques constantes. Bombarderos B-2 lanzaron docenas de bombas antibúnkeres, reduciendo en un 90% los ataques con misiles balísticos iraníes.
Se hundieron más de 30 buques iraníes, incluido un portadrones en llamas, y la próxima fase apuntará a desmantelar la producción de misiles de Irán. La tensión persiste en vivo desde Beirut, Jerusalén e Irán, con ataques a plantas nucleares y figuras clave como Elisa Meney, custodiado en búnker.
Donald Trump planeó la operación, pero expertos advierten que el conflicto podría extenderse pese a la disminución de intensidad iraní por falta de misiles.