Irán asegura tener el control total del Estrecho de Hormuz, ruta clave para exportación de petróleo del Golfo Pérsico, bajo la órbita de la Guardia Revolucionaria y la Marina de la República Islámica.
El estrecho, de unos 30-60 kilómetros de ancho, es fácil de controlar y afecta a países productores como Kuwait, Arabia Saudita, Irak, Qatar e Irán mismo.
Esta afirmación surge en el contexto de tensiones con Israel y Estados Unidos, donde previamente se reportaron bombardeos israelíes a instalaciones nucleares secretas en Teherán, complejos presidenciales y la Asamblea para sucesor de Ali Khamenei, junto con notificación de Trump al Congreso sobre hostilidades.
La Guardia Revolucionaria confirma el dominio marítimo en medio del conflicto regional.