Humo se eleva desde la zona petrolera de Fujairah en Emiratos Árabes Unidos tras un incendio en el puerto, clave para abastecimiento marítimo de combustible y gas natural licuado.
Barcos afectados intensifican la crisis energética regional, desplazando demanda a puertos como Singapur. Irán amenaza con impedir salida de petróleo del Golfo, hundiendo cualquier barco que transite.
Estados Unidos ofrece escoltar petroleros con su Armada, China intercede por el suministro clave para Asia y Francia garantiza navegación en el Estrecho de Hormuz.
El Golfo permanece paralizado por estos días en medio del conflicto.