Los hermanos Daniel, Guillermo y Leonardo Ridolfi transformaron la Casa Vivero familiar, construida en 1922 por sus bisabuelos italianos en Villa Ortúzar, en un espacio abierto al público desde diciembre de 2020 tras la muerte de su padre.
La casona chorizo de Donado 1654 alberga plantas tropicales experimentadas por su padre desde 1942, coleccionistas y botánicos la visitaban; ahora ofrecen cafetería de especialidad diaria, con café propio cosechado de una planta de 30 años que rinde 12-15 kilos anuales, y talleres de octubre a diciembre.
El lugar mezcla arte y botánica, con historia de visitas de Pablo Neruda, Rafael Alberti y Teresa de León, amigos de los bisabuelos zapateros, músicos y poetas; en el fondo preservan bromelias, orquídeas, pidias y suculentas adaptadas al clima local.
Se convirtió en punto de encuentro para hermanos separados por distancias, como uno en Buenos Aires y otro en España, gratificando a la familia con la conexión generada por la historia y las redes sociales en pleno auge de cafés de especialidad en el barrio.