La hermana de Germán Giuliani, Vanessa, reveló en una entrevista que la familia no fue informada sobre la liberación secreta del gendarme Nahuel Gallo de Venezuela, gestionada por la AFA y el abogado Franco Bindi, sin conocimiento de Cancillería, inteligencia ni autoridades argentinas.
Vanessa expresó frustración por la falta de avances en la liberación de su hermano, único argentino preso en Venezuela, acusado sin pruebas por el régimen. Criticó la inacción de la Cancillería, que solo dice trabajar en el caso, y la ausencia de representación argentina en el país caribeño, donde encontraron el cuerpo de un periodista recientemente.
La familia apeló a organismos como ONU, Cruz Roja, Nunciatura y derechos humanos sin éxito concreto. Pidieron intervención de Estados Unidos vía su embajador Peter Lamelas, con quien se reunieron gracias a Elisa Trota, destacando las buenas relaciones Argentina-EE.UU.
Patricia Bullrich fue elogiada como la única ministra informada que nombra públicamente a Giuliani, a diferencia del inicio donde hubo menos presión. Panelistas debatieron por qué liberaron a Gallo (visto como prisionero de guerra por ser gendarme) pero no a Giuliani, calificado como preso político torturado.
Vanessa insistió en la inocencia de su hermano, abogado con tres hijos, y pidió justicia sin privilegios ante un régimen que viola derechos sistemáticamente.