El gendarme argentino Nahuel, liberado de la cárcel venezolana Rodeo 1, contó cómo fabricó una bandera argentina con jabón derretido celeste y blanco para sentirse en casa durante sus 15 meses de detención injusta, a pesar de que se la rayaban y torturaban psicológicamente.
Su hijo de tres años, Víctor, rezaba el rosario todas las noches con su mamá y el Monseñor Santiago Oliveira, pidiendo por su regreso. Al bajar del avión, Nahuel se fundió en un abrazo emotivo con el niño, y Oliveira compartió una foto exclusiva del momento.
En prisión, Nahuel cantaba el himno nacional arriesgando torturas, pedía por otros 24 extranjeros detenidos y atribuyó su fortaleza mental a su hijo y su amor a la patria. La conductora destaca su heroísmo en la frontera con Venezuela, donde las relaciones con el gobierno de Milei son tensas, y adelanta que la ex ministra Bullrich lo condecorará.
La historia conecta con la declaración de la Virgen de Luján como patrona de Gendarmería con cinco soles, coincidiendo con el inicio de las oraciones del niño, y menciona el Cártel de los Soles venezolano. Nahuel sigue reclamando por sus compañeros retenidos.