Un gendarme argentino recientemente liberado de la prisión venezolana Rodeo 1 dio una conferencia de prensa donde describió el lugar como de tortura psicológica y mencionó que le taparon la boca durante su detención injusta.
El hombre, que pensó en su hijo para mantenerse fuerte durante el tiempo incomunicado, agradeció la colaboración de Estados Unidos, Italia, Israel, el Foro Penal y otros anónimos que lo apoyaron desde el inicio.
Destacó que Argentina no abandona a sus ciudadanos, pero aún se siente encerrado mentalmente y abogó por los 24 extranjeros restantes en Rodeo 1 esperando liberación.