En el quinto día de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, Francia bajo Emmanuel Macron toma protagonismo en Europa al anunciar un aumento de su arsenal nuclear, nuevas ojivas y una cúpula de protección, sin publicar cifras futuras, invitando a otros países a sumarse y proponiendo un sistema alternativo a la OTAN.
Macron critica a Estados Unidos por iniciar la acción militar fuera del derecho internacional y a Israel, aunque reconoce que nadie lamentará la muerte de líderes iraníes como verdugos de su pueblo. Francia mueve un portaaviones por el Mediterráneo, con rol en Medio Oriente y disuasión nuclear.
Los combates se intensifican con ataques a consulados estadounidenses en Dubái y Arabia Saudita, mostrando rostros de soldados muertos. Estados Unidos ordena retiro de personal de embajadas en Arabia Saudita, Omán, Chipre y consulados en Karachi y Lahore, Pakistán, donde hay protestas con muertos.
9.000 ciudadanos norteamericanos regresaron de Medio Oriente desde el inicio del conflicto. Analistas advierten complejización con milicias locales, impacto económico global por Estrecho de Hormuz y presión electoral en EE.UU. e Israel.
Irán mantiene postura dura, negándose a negociar y prometiendo guerra larga, mientras EE.UU. custodia barcos pese a amenazas.