El conductor se niega a opinar sobre la guerra porque no es experto, harto de todólogos en TV que hablan de misiles y aviones como antibióticos.
Lamenta las muertes en el conflicto, compara al hombre con una perra que aprende de la pileta, y critica guerras mundiales, nazis y holocausto, diciendo que nunca más debimos tocar un fusil.
Cuestiona el oportunismo mediático con Nahuel Gallo, comparando sus ojos golpeados con los pibes de Malvinas, y acusa vergüenza por ignorarlo 450 días durante huelga, culpando a cancillería y ahora explotarlo.
Señala cinismo con sueldos bajos de gendarmes y prioriza noticias bananeras como Gran Hermano donde Andrés del Boca le puso comino a alguien con riesgo penal.
Critica duramente a Maduro como dictador hijo de puta y la hipocresía general en un país pelotudo.