Paula ingresa al panel entre bromas sobre su época en Prontoshow cubriendo muertes de famosos todos los fines de semana en verano, como una guardia en casa fúnebre.
Consultada si ve Gran Hermano, afirma que lo sigue al principio para conocer participantes pero lo abandona hasta el final. Critica la calidad de los 28 participantes, cuya habitación parece cárcel depresiva.
Un conocido en TV le dijo que el casting da más para Bailando que para Gran Hermano. Prefiere gente común pero arriesga cancelación por criticar.
Destaca que Andrea salva la edición irónicamente, bancándose adentro por seis palos semanales.