La portavoz de la Casa Blanca, Carolyn Leavitt, desmintió al gobierno español de Pedro Sánchez, afirmando que no existe conflicto y que España colabora con Estados Unidos en materia militar. Pidieron aumentar el gasto en defensa del 3% al 3.5% y permitir uso de bases para aviones estadounidenses, tras amenazas de Trump de romper relaciones comerciales.
En España, un funcionario contradijo minutos después en radio europea, insistiendo que no colaborarán, generando contradicciones minuto a minuto entre Moncloa y Casa Blanca. El canciller alemán también reclamó lo mismo en reunión con Trump.
Los panelistas destacaron el estilo "Trump puro", con presión tarifaria si no cooperan en ejercicios militares.