Donald Trump amenazó con cortar toda relación económica con España tras las declaraciones del presidente Pedro Sánchez, quien pidió cesar hostilidades en conflictos globales y apostar por el diálogo, defendiendo valores coherentes con posiciones sobre Ucrania, Gaza y Venezuela.
Sánchez rechazó ser cómplice de acciones contrarias a los valores e intereses españoles, confiando en la fortaleza económica, institucional y moral de su país, en una comparecencia sin preguntas donde se mostró tranquilo y seguro.
La corresponsal Abril Rea reportó que los medios españoles cubrieron intensamente el tema, destacando el titular de Sánchez de "no a la guerra" y rechazo al servidumbre ciega hacia regímenes o conflictos.
España, bajo el paraguas de la Unión Europea, argumenta que cualquier embargo o arancel de EE.UU. debe pasar por la UE; Trump insiste en que puede hacerlo unilateralmente, afectando exportaciones clave como vino y aceite de oliva.
El empresariado español expresa preocupación por posibles trabas burocráticas y el impacto en sectores energéticos, banca e industria, con la bolsa de Madrid abriendo en baja tras un día negro (-4%) pero repuntando.
Bruselas defiende intereses europeos, recordando que España es socio OTAN y cumple requisitos, en un contexto de tensiones históricas con EE.UU. sobre gasto en defensa.