La interna libertaria arde al rojo vivo con enfrentamientos entre Victoria Villarruel y Luis Petri, escalados por acusaciones del presidente Javier Milei.
Milei señaló a Villarruel de intento destituyente por abrir el Congreso para garantizar sesiones sobre emergencia en discapacidad y financiamiento universitario.
Petri tildó de golpista a Villarruel, quien contraatacó recordándole cosplays y trencitos con Milei, además de denunciar desfinanciamiento de la obra social militar y un desfalco millonario en el Poder Judicial.
Patricia Bullrich salió a defender el rumbo liberal del gobierno y criticó que Villarruel vaya en otra dirección, hacia ideas de un Estado grande como el peronismo.
Los analistas Gabriela Pepe y Tuni Coleman coinciden en que Milei dio luz verde a los ataques contra Villarruel, sacando a la luz lo que antes era guerra subterránea en redes con trolls y villarruelines.