Patricia Bullrich critica el rol de la vicepresidenta Victoria Villarruel, señalando que sus acciones públicas van en dirección opuesta al proyecto liberal de Javier Milei, más alineado a un peronismo que no respeta el contrato electoral votado.
Explica que el gobierno avanza con ideas de libertad, economía abierta y Estado chico unificadas en la campaña de Milei, mientras Villarruel parece ir por otro camino, desalineando el voto popular.
Reconoce intentos de derrocar al gobierno desde septiembre hasta octubre, con actores cruzando dedos para su fracaso en la vieja historia argentina de gobiernos no peronistas, y respalda la información del presidente sobre pérdidas económicas por incertidumbre, sin desmentirlo.