La interna del oficialismo libertario se intensifica con acusaciones cruzadas entre Victoria Villarruel, Luis Petri y Patricia Bullrich, escaladas por el presidente Javier Milei.
Milei acusó sin nombrarla a Villarruel de intento destituyente por abrir el Congreso para sesionar sobre emergencia en discapacidad y financiamiento universitario. Petri la tildó de golpista, mientras ella respondió recordándole cosplays y trencitos con Milei, y denunció desfinanciamiento de la obra social militar además de caos judicial con desfalco millonario.
Bullrich salió al cruce afirmando que Villarruel se aleja de las ideas liberales de economía abierta y Estado chico para encaminarse hacia el peronismo. Recordaron promesas incumplidas de ministerios de Defensa y Seguridad a Villarruel que terminaron en manos de Bullrich.
El panel especuló que estos ataques podrían agrandar a Villarruel como candidata opositora, con encuestas que le atribuyen más del 5% de votos clave en primera vuelta o balotaje, dada su buena relación con peronistas, nacionalismo, defensa de industria nacional y diferendo por Malvinas.
Presidenta del Senado se siente más cómoda ideológicamente en temas nacionalistas, aunque sin conciliación en derechos humanos con peronismo.