Eduardo Belliboni, referente sindical, denunció una orden de represión desde el Ministerio de Seguridad de la Ciudad contra la manifestación pacífica en apoyo a los trabajadores de FATE. Explicó que acordaron con la policía no cortar el metrobús y permanecer en la plaza, pero la infantería avanzó con gases lacrimógenos y palos, persiguiendo a manifestantes, familias y niños por 15 cuadras hasta Retiro.
Belliboni relató que fue detenido brevemente y liberado gracias a la intervención de diputados, negando cualquier agresión de su parte y mostrando imágenes donde pedía pacíficamente retirarse. Acusó a responsables políticos de la cartera de seguridad por el ensañamiento contra una protesta de trabajadores, mujeres e hijos, pese a diálogos previos desde las 10 de la mañana.
Destacó el amplio apoyo a la lucha de FATE de la CGT, las dos CTA, organizaciones sociales, todo el arco político y el pueblo, ante el cierre de la fábrica que deja 920 desempleados. Mencionó que incluso industriales de AEA y UIA criticaron la situación, y los trabajadores exigen reabrir la planta lista para producir cubiertas de camión en medio de la crisis mundial.
Los operarios rechazan volverse remiseros o conductores de Uber y piden al gobierno nacional y provincial reactivar la producción, mientras la Secretaría de Trabajo prorrogó la conciliación obligatoria hasta el 11 de marzo sin acuerdo en la audiencia.