Andrea del Boca está en el ojo de la tormenta por su participación en Gran Hermano, donde actúa dramáticamente hablando al almohadón con fotos de su hija y perrito, o sola ante cámaras en su habitación. Panelistas cuestionan si finge como actriz o juega de verdad, recordando su historial infantil llorando en cámaras dirigida por su padre.
Paralelamente enfrenta una causa judicial mencionada previamente con su abogado Fiori Velo, vinculada a su hija Daniela y ex parejas. Aunque absuelta en "mamá corazón", la fiscal apeló, dejando pendiente resolución mientras ella permanece "encerrada" en la casa del reality.
Revivieron escándalos pasados y presentes alrededor de su nombre, con lupa total sobre su reality y vida privada desde que entró.