Andrea del Boca consolida liderazgo en Gran Hermano Generación Dorada pese a su edad y falta de experiencia reciente en realities, según el panel de El diario de Mariana. Los participantes jóvenes la dejan tomar protagonismo por déficit propio, mientras ella controla información clave como el asado y la cocina estratégica, generando tensiones por comida y presupuestos vía tablet.
Cristian U, exparticipante, explica que Andrea usa tácticas de poder similares a las suyas en ediciones pasadas, amenazando con irse si no le dan lo pedido y vigilando la casa desde la cocina reubicada. Panelistas destacan su rol como figura maternal pero dominante, con rivales como Yanina Sili que la odia y busca disputarle el control, aunque el público rechaza su actitud agresiva.
Política irrumpe en la casa: tiktokers libertarios alineados con Javier Milei contrastan con Andrea vista como Cristina Fernández de Kirchner, encerrada y mandona. Comparan con Furia como Milei pura, y notan división en votaciones que favorece a Andrea por señoras mayores que ven TV.
Brian Sarmiento y Juan Reverdito emergen en redes junto a Andrea, pero nadie la enfrenta directamente por producción que la impone como líder y paga 24 mil pesos mensuales. Panel cuestiona si busca ganar o reconstruir imagen tras escándalos políticos, mientras evita confrontaciones directas y se contiene.
Cruces por asado y provisiones escalan, con anécdotas pasadas como Tamara mintiendo sobre enfermedad de su madre para ganar empatía, ilustrando estrategias extremas en el juego.