Más de 500 familias evacuadas del complejo Procrear en Parque Patricio viven la incertidumbre total tras el derrumbe de la losa del estacionamiento subterráneo ocurrido cerca de las 4 de la mañana, un estruendo que hizo salir a los vecinos en pijama temiendo el colapso del edificio entero. Filtraciones crónicas de agua en columnas y goteras en la cochera fueron ignoradas durante años por el administrador Julio Fernández, pese a denuncias reiteradas de los propietarios.
Los vecinos muestran opiniones divididas sobre Fernández: varios lo acusan de no atender reclamos ni el teléfono, incluso en emergencias como quedar atrapados en ascensores, y de responder con arrogancia hoy al presentarse en el lugar. Otros, como Hernán del sector 15, lo defienden como un administrador serio que resolvió filtraciones en sus unidades y trató con respeto. Intentos del equipo periodístico por contactarlo fallaron, ya que no contesta llamadas.
El complejo, iniciado en 2015 bajo el gobierno de Mauricio Macri e inaugurado en 2021, presenta múltiples irregularidades: familias viven sin escrituras pese a pagar créditos Procrear, sin habilitación formal ni planos aprobados, y sin inspecciones mensuales obligatorias por empresas autorizadas. Algunos residentes alquilan ilegalmente, ya que no son propietarios plenos y hay carteles prohibiéndolo.
Daños materiales incluyen 62 autos destruidos bajo el patio interno donde jugaban niños durante el día; por fortuna, no hubo víctimas al ocurrir de madrugada. Familias vulnerables como electrodependientes y pacientes psiquiátricos enfrentan traumas y falta de alojamiento, mientras bomberos, policía y prefectura evalúan la estructura. El barrio ofrece ayuda con baños y agua, pero nadie sabe cuándo podrán volver ni si todos los pisos son habitables.
Constructora Sudamericana y el banco son señalados como responsables últimos por entregar edificios sin terminar ni habilitar, dejando a los vecinos en limbo legal y de seguridad.