La recaudación impositiva cayó casi el 10% por septimo mes consecutivo, confirmando el bajo nivel de actividad económica que ratificó Javier Milei en su discurso ante el Congreso.
Los impuestos más afectados fueron el IVA, ligado al consumo doméstico, derechos de aranceles por menores importaciones relativas e impuesto al cheque, todos impactados por la recesión pese a subidas previas en importaciones.
Esto obliga a más ajustes fiscales para mantener el superávit fiscal, piedra angular del gobierno, ya que no hubo bajas significativas en alícuotas impositivas salvo retenciones temporales en septiembre. El gobierno pagó deudas a constructoras con bonos en lugar de efectivo, agravando su situación.
Luis Caputo y Milei son optimistas con inflación en agosto cerca del cero coma algo, aunque febrero marca entre 2,5% y 3% pese a bajar del pico del 25%, meritorio pero persistente por salarios rezagados. La guerra internacional elevará precios del petróleo con impacto local.