Luis Caputo admite en entrevista que la inflación de febrero será menor que el 2,9% de enero, pero posterga indefinidamente la promesa de llegar a cero en agosto debido al shock externo por la guerra en el Estrecho de Hormuz.
El ministro compara con programas de estabilización en otros países que tardaron 8 a 20 años en bajar la inflación a un dígito, mientras panelistas ironizan sobre las promesas incumplidas de Milei desde diciembre 2024, pasando por marzo, abril y ahora agosto o más tarde.
Consultoras privadas estiman inflación de febrero entre 2,8% y 3%, con marzo complicado por aumentos estacionales, vuelta a clases y presión del petróleo internacional que sube por el conflicto, impactando nafta y costos logísticos en Argentina.
Critican al gobierno por relato mentiroso, recordando que Milei decía haber destrozado la inflación, pero datos y factores externos desmienten las proyecciones oficiales.