El pastor explica que Jesús rechazó el divorcio fácil del Antiguo Testamento y estableció en Mateo 5 que un hombre solo puede divorciarse de su esposa si ella le fue infiel, ya que de lo contrario la hace cometer adulterio y quien se casa con divorciada también adultera.
En Mateo 19:6 y 19:9, Jesús afirma que lo que Dios unió no lo separe el hombre, y solo la inmoralidad sexual (fornicación) libera para un nuevo matrimonio al cónyuge inocente, no al culpable, citando también Lucas 16.
Usando el ejemplo bíblico de Herodías, ligada a su marido Felipe según Romanos 7 mientras él vivía sin infidelidad, su unión con Herodes fue adulterio, como denunció Juan el Bautista, pues el papel legal no vale ante Dios.
Pablo en 1 Corintios 7:10 ordena a los casados no separarse; si ocurre sin causa válida, la persona debe quedarse sin casarse o reconciliarse con el esposo para evitar adulterio en un recasamiento.
El pastor enfatiza que el matrimonio es un pacto con Dios indisoluble salvo por muerte o infidelidad, critica a líderes por evitar predicar estos temas impopulares y advierte sobre la vida eterna en juego.