Javier Milei continúa su discurso de apertura de sesiones en el Congreso de la Nación, destacando logros como la sanción de la ley de inocencia fiscal que revierte el principio de culpable hasta probar inocencia, y la reforma de la ley penal juvenil de 45 años de antigüedad, insistiendo en que el que las hace las paga, en alusión a la gestión de Patricia Bullrich.
El presidente arremete contra la oposición, llamándolos ignorantes, manga de ladrones y delincuentes, criticando la justicia social como un robo y mencionando casos como el de la Succa presa, mientras defiende un orden de mérito y ataca doctrinas fascistas y proteccionistas inspiradas en Mussolini.
Milei celebra la aprobación de la ley de modernización laboral que barre con regulaciones de hace 50 años, responsable de la informalidad laboral del 50% de los trabajadores, y recuerda la crisis heredada con 30% de trabajadores formales pobres, aumento de crimen por la doctrina Zaffaroni, piquetes financiados con planes sociales y fronteras colador para narcotráfico.
Señala empresas estatales deficitarias como aguantaderos de militantes, 18 ministerios en el gobierno anterior y aislamiento internacional, culminando en la eliminación de un déficit fiscal del 5% del PBI en el primer mes, recorte del gasto primario en 30% real durante 2024 sin subir impuestos, y promulga el acuerdo Mercosur-Unión Europea.
El discurso, interrumpido por aplausos y gritos de ¡Presidente!, enfatiza la moral, eficiencia económica y utilitarismo político como pilares, destruyendo la moneda por emisión y falta de inversión.